Los vídeos para empresas están de moda. Para promocionarse en internet es necesario dar información entretenida y apreciada. El vídeo es la mejor herramienta para conseguirlo pero circulan una serie de malentendidos y mitos en torno a este formato. Vamos a repasarlos.

Mito: «Las reproducciones de un vídeo son lo único que cuenta»

REALIDAD: FALSO.

Muchas marcas creen que la única medida del éxito de una campaña o un vídeo es cuantas reproducciones generan. Esto está relacionado con el mito de los vídeos virales, y hace que muchas empresas se intenten comparar con este tipo de fenómenos.

En realidad las reproducciones son sólo parte de la historia. La verdadera métrica de éxito en plataformas como YouTube es el engagement. Es decir, cómo el vídeo provoca interacción y acciones de los usuarios.

La obsesión por conseguir reproducciones es una herencia de la métrica de ‘páginas vistas’ o ‘usuarios únicos’ de la publicidad online.

Lo cierto es que en ventas, cuanto más abajo estás en el embudo más interesa el engagement y menos el número de reproducciones.

Es decir, cuanto más cerca está el vídeo de la decisión de compra, te interesa más que la gente haga algo a continuación, que tener a muchas personas viendo el vídeo.

MITO: «El contenido es irrelevante mientras el diseño del vídeo sea bueno»

REALIDAD: FALSO.

El contenido importa, y mucho. El número de vídeos online crece día a día, y es necesario destacar y diferenciarse.

Algunas empresas quieren cubrir el expediente publicando ‘algo bonito’. Otras quieren redactar ellas mismas la publicidad con bromas. Pero ni lo bonito ni lo ingenioso son lo que realmente determina el valor de un vídeo. La oferta de valor si lo hace.

MITO: «Los vídeos para empresas deberían imitar a la publicidad»

REALIDAD: FALSO

Las marcas más exitosas de YouTube se posicionan como ‘creadores de contenidos’, o se asocian con YouTubers, para servir a una audiencia. Y lo hacen no sólo para vender, sino para generar valor para esa audiencia.

La estructura del tipo atención – solución – contacto típica de los vídeos publicitarios, y que muchas empresas aplican a los vídeos explicativos no es siempre la más indicada.

YouTube y Facebook son plataformas en las que puedes llegar a tu público de una forma mucho más intensa que con un vídeo publicitario de 15 segundos en TikTok. Y se trata de generar conversaciones reales con clientes potenciales, no de enviar el clásico mensaje de ‘compra esto’.

MITO: «Nadie lee la descripción del vídeo de mi empresa»

REALIDAD: FALSO.

El contexto es parte del contenido siempre, pero especialmente en el mundo online. Las anotaciones, descripciones, etc. asociadas a un vídeo son revisadas asiduamente por los espectadores interesados, y son un factor clave en el posicionamiento SEO. La propia llamada a la acción o enlace para comprar lo es.

MITO: «Un vídeo para empresas no puede ser de ventas y de marketing a la vez»

REALIDAD: FALSO.

Aquí hay teorías para todos los gustos. Algunas empresas dicen que es sólo para hacer branding, y otras para conseguir ventas. La realidad es que hay diferentes tipos de vídeos para empresas apropiados para cada etapa del proceso de compra.

Por ejemplo una marca de ropa puede hacer un vídeo para hablar de las tendencias para esta próxima Primavera (arriba del embudo) y otro vídeo con ofertas concretas para comprar prendas concretas (abajo del embudo). Este es un tema muy interesante a desarrollar otro día.

Más información en este post.