Un vídeo explicativo no tiene por qué ser un contenido largo, costoso o complicado de producir.

1️⃣ Los Vídeos Explicativos no necesitan voz : VERDADERO

Casi todos los vídeos que ves cuentan una historia, y escuchar una voz sirve para reforzar el mensaje. La combinación de música, voz, imágenes y movimiento es potente, pero tener una voz en off no resulta esencial. De hecho, hay algunos vídeos en los que las imágenes hablan por sí solas.

2️⃣ Los vídeos explicativos tienen que ser animados: FALSO

Otro mito de los vídeos explicativos son las animaciones. El formato animado no siempre es necesario y, de hecho, hay vídeos explicativos realizados con tomas y planos reales, incluso con personas hablando en persona que son mejores opciones.

Las ventajas de los vídeos animados son evidentes: son más creativos, más memorables, y no dependen tanto del factor humano para su realización. Pero la persona adecuada que cuenta o explica una idea puede dar el ángulo y el tono humano a un mensaje que, de otro modo, podría carecer de interés.

3️⃣ Crear vídeos animados no es fácil: VERDADERO

Crear vídeos animados no es fácil, aunque en el sector abundan los verdaderos profesionales que pueden producirlos en poco tiempo y con excelente calidad. No obstante el principal reto no son los gráficos, sino tener las ideas claras: saber de qué va tu negocio, y explicarlo en menos de 1 minuto. Cuando sabes eso el formato de vídeo es casi irrelevante.

4️⃣ El guion tiene que ser exacto: VERDADERO

El propósito de un guion en estos vídeos es doble. Por un lado, se trata de dar una idea de lo que será el resultado final, y esto incluye la voz. Y por otro lado se trata de hacer un ejercicio de simplificación de los mensajes. Pocos clientes son conscientes de que en la mayoría de proyectos el verdadero valor está en el guion, por la tarea que obliga a realizar de ordenar ideas y expresarlas de forma atractiva para los clientes.

5️⃣ Los vídeos explicativos son para atraer clientes: FALSO

Los vídeos para atraer clientes son anuncios. Éstos se utilizan para promocionarse y ganar notoriedad entre clientes potenciales, y llamar su atención. Una vez que se tiene su atención, y la compra es considerada una posibilidad, un vídeo explicativo tiene como objetivo educar a la audiencia sobre la oferta concreta.

Los vídeos explicativos son nativos de Internet, y son más racionales que emocionales. Su objetivo es ayudar a entender lo que ofreces, no emocionar a la gente (dos conceptos a menudo antagónicos).