Uno de los temas que con más recurrencia aparecen online es en quién confían los consumidores para hacer sus compras online. Para aquellas marcas y negocios que aún no están convencidos de que el vídeo deba ser parte de su estrategia de marketing y ventas, siguen apareciendo estudios que posicionan este tipo de acciones como las más ‘persuasivas’.

¡Confía en mí, soy un Vídeo!

Se han reportado mejoras de ventas de entre un 27 y un 46% sólo por utilizar vídeo en páginas de producto con independencia de si el vídeo era visto o no

Es decir, el simple hecho de tener un vídeo disponible genera más confianza e induce compras. Otra forma de construir autoridad y visibilidad es publicar vídeos comparando tus productos y servicios con los de la competencia.

La empresa londinense BuzzMyVideos vuelve a publicar un estudio en el que las ‘Videopiniones’ y las críticas de productos en formato vídeo aparecen como la fuente más confiable de información online. En torno a un 42% de los consumidores encuestados afirman que este tipo de vídeos son para ellos la fuente más fiable, posicionando a las revistas en un 23%, la TV (atención) en un 14% y la radio en un 2%. Es decir, poca o muy poca gente da credibilidad a la información de producto que ve por TV o escucha por la radio. Este dato de la radio probablemente es diferente en un país como España que sigue tan enganchado a este canal.

El ‘Efecto Halo’

El vídeo online parece poner un ‘halo’ en torno a productos y servicios. Un 93% de los encuestados manifiestan tener sentimientos positivos hacia cualquier producto o servicio que ven analizado o revisado en vídeo. Y un 89% se manifiestan más proclives a comprar el producto después de verlo en un vídeo.

YouTube sigue siendo la primera referencia para buscar vídeos corporativos o de cualquier otro tipo para un 87% de los consumidores. En torno a un 45% indican que además ven vídeos en Facebook con regularidad y a mucha distancia está un 17% que agrega a todas las demás plataformas.

El vídeo online se ha convertido además en una fuente de información imprescindible para los ‘do-it-yourselfers‘ (DIY). Todos los grupos de edad están de acuerdo en indicar que el vídeo es el mejor tutorial que existe para aprender a hacer cosas, y en la franja de 16-45 años los consumidores acuden al vídeo online varias veces por semana para aprender cosas nuevas. Este último dato está alineado con los números publicados recientemente sobre la importancia de los vídeos ‘how-to’ en YouTube, y demuestra que hay una demanda de este tipo de contenidos, que los negocios deberían de atender: sencillamente porque la gente los está buscando y utilizando.

La Relación con el Branding

Por último es interesante señalar la relación de todo esto con el branding. A pesar de que el coste de producir vídeo no deja de decrecer, las empresas que lo utilizan con regularidad son percibidas como organizaciones con el tiempo, dinero y capacidades necesarias para hacerlo, ganando legitimidad como negocios que tienen interés en prestar un gran servicio.

Con un vídeo eres capaz de recrear la experiencia de estar cara a cara con alguien, mucho mejor que con audio, imágenes o texto. Contar quienes somos, como persona, o como empresa utilizando expresión física y verbal es clave para mostrar un ‘lado humano’, mucho más eficiente que el conseguido con fotografías o texto.