¿Sabías que una mayoría de los de los vídeos que la empresas publican a diario no tienen efectividad alguna?. En este post vamos a explicarte cómo crear un Vídeo Corporativo que funcione, y te permita rentabilizar tu inversión en muy pocos días.

¿Por qué puede fracasar tu vídeo?

Hay 3 causas principales:

1 Estrategia equivocada. Presentaciones de empresas que duran minutos, animaciones gráficas con guiones farragosos, Vídeos Corporativos «de producto» y no «de cliente»… En general vídeos pensados para el modo de atención pasivo de la TV. Este tipo de vídeos resultan inútiles en Internet, porque aquí más que en ningún sitio la gente busca soluciones a sus problemas. Debes crear contenidos cortos y prácticos. Y si el vídeo es para hablar de tu negocio más aún.

2 No tener en cuenta el móvil. La pantalla que ocupa cada vez más tiempo nuestra atención es el móvil. Pero las empresas apenas crean vídeos pensados para este dispositivo. Un canal en el que todo es corto, volátil, y lo más importante: ‘compartible y opinable’ con 1-2 toques del pulgar. La primera opción de formato debería ser siempre vertical, y sólo si el vídeo va a ser utilizado en pantallas grandes (eventos, TV, etc.) recurrir al formato horizontal.

3 Falta de experiencias. La gente quiere ver a otras personas teniendo experiencias, no tiendas y empresas vacías. Esto puede ser tan sencillo como grabar una entrevista. O tan sofisticado como rodar a dos amigas que van de compras. La clave es meter al espectador en la historia, en la experiencia de usar y comunicar lo que vendes.

Crear un Vídeo Corporativo que Funcione

Vamos a repasar ahora algunos factores que sirvan de guía para hacer bien las cosas:

Sigue una estrategia 

Necesitas un plan antes de empezar, incluso para elaborar y publicar un único video. Todo el mundo quiere captar nuevos clientes, ¿pero en tu caso cómo vas a usar el vídeo para conseguirlo? ¿el objetivo es posicionarlo en Google, usarlo para captar leads, publicarlo en una web?. Haz el ejercicio habitual en el marketing: ponte en el lugar del cliente potencial que ve aquello por primera vez y necesita saber de qué va.

La claves ahí son tener un propósito, saber a quién te diriges y ofrecer valor a la gente. En definitiva, tener objetivos claros antes bien establecidos y planificados.

Lo importante es el contenido

Sólo en determinados casos el formato es parte del contenido: por ejemplo empresas tecnológicas (que suelen utilizan animaciones gráficas) o empresas de servicios para el público. (que deben incluir imágenes de personas).

Pero en general lo importante no son los vídeos en si mismos, sino el contenido. Asegúrate de que tus vídeos aportan valor de múltiples formas: ¿cuál es tu oferta? ¿qué te hace diferente? ¿por qué deberían seguir tu canal? ¿tienes consejos prácticos que dar?, etc. Parece simple, pero la mayoría de los negocios tienden a crear anuncios que duran 1 minuto, o tratar de hacer un chiste viral… ¡Esa no es buena estrategia!.

¡Haz vídeos cortos! 

Necesitas captar la atención rápidamente, llevar al usuario ‘al grano’ en muy poco tiempo. La paradoja es que esto implica un mejor análisis, para condensar en unos segundos lo que realmente quieres decir. Esto es un auténtico problema para muchos negocios, que insisten en crear vídeos de minutos de duración. Y ello a pesar de que cada poco tiempo aparecen estadísticas que demuestran que el período de atención de la gente online es cada vez más corto.

¿Cuál es tu historia? 

La mayoría de la gente todavía posiciona al vídeo como un instrumento publicitario. En todo caso explicativo de algún producto o servicio. Pero cada vez son más importantes los vídeos cortos de tutoriales, los vídeos personales para comunicar algún tipo de conocimiento, vídeos creados por clientes usando algún producto, etc.

‘Contar historias’ es el típico mantra repetido en la producción de vídeos. La historia para explicar un producto puede ser tan sencilla como plantear el reto de hacerlo en x segundos o formular una pregunta: «Te explicamos lo que hacemos en sólo 15 segundos», o «Quienes somos y de dónde venimos».

No te compares con nadie

Tu referencia no puede ser lo que Apple o Samsung están haciendo con sus vídeos, los millones de reproducciones de un youtuber, o lo que hace un competidor. Debes crear y seguir tu propio camino: eres tu quien conoce a tus clientes.

Hay oportunidades y audiencias potenciales para cualquier oferta de valor diferenciada. Como decía antes la clave para conectar con un grupo de personas no son los formatos, sino los contenidos: hablar directa y honestamente, aportar valor, etc.

Es importante hacer prueba-error

El primer experto en tu producto eres tú. Haz prueba y error: publicar vídeos cortos cada poco tiempo es sencillo y económico. Incluso diferentes versiones de un mismo vídeo. Cada experimento te dará información de lo que la gente busca y de lo que le gusta. Hay técnicas muy estudiadas que funcionan: en esa parte también te podemos ayudar desde Vídeo Empresas.

Si publicas varios vídeos no te fijes en el rendimiento de cada uno por separado, sino en la tendencia global de su posicionamiento y el tráfico. No publiques con la expectativa de un «vídeo viral», sino de ir desplegando online tus activos, paso a paso.

Conclusión

Para crear un vídeo corporativo que funcione debes tener primero una estrategia y una idea clara de lo que quieres conseguir. Cómo aportar valor, y cómo hacerlo llegar a las personas adecuadas son las dos preguntas clave que debes hacerte.

Lo interesante del Vídeo Marketing es que puede ayudar a cualquier negocio con independencia de su tamaño, dándole una gran ventaja competitiva online. La buena noticia es que la mayoría de las empresas están empezando: todavía hay muy poco contenido de vídeo corporativo online. Eso hace que la competencia sea mucho menor que con los contenidos web tradicionales.