La clave para que los vídeos de tu negocio funcionen es hacer que formen parte de de algo más importante: una estrategia, una acción de marketing, un contexto, etc. Una web, o una «video landing» (una landing page que incluye vídeo) aporta un contexto en el que puedes reforzar, matizar y controlar los mensajes que lanzas en el vídeo. Y lo más importante: consigue que el vídeo convierta tráfico en clientes potenciales…Vamos a ver algunas claves para conseguirlo de forma eficaz.

ESTABLECE OBJETIVOS

El placer de publicar tu propio vídeo corporativo suele durar muy poco si no tienes claro para qué lo has realizado. Y en la mayoría de las ocasiones las empresas que publican vídeos no van mas allá de querer hacer algún tipo de branding.

Antes de empezar a escribir tu guión o siquiera pensar en la forma que debería tener tu vídeo, piensa detenidamente qué quieres conseguir que los espectadores hagan cuando lo vean. A esto se le denomina llamada a la acción (call to action, CTA en inglés).

Ese objetivo de acción directa debe ser único, y debe guiar a partir de ese momento todo el proceso de diseño de la landingue: puedes buscar que te llamen por teléfono, o que te dejen sus datos contacto para llamarles tu, o que visiten una web, o comprar un producto, etc.

UTILIZA LAS EMOCIONES EN TUS VÍDEOS

Todas las marcas están creando vídeos emocionales, incluso los muy cortos apelan a este tipo de técnicas. La magia consiste en alinear esas emociones con provocar una acción. Para ello contar una historia suele funcionar bien: la estructura problema-solución-acción que hemos comentado en los vídeos para startups se basa en este mismo principio.

Por lo tanto, tan pronto como hayas identificado la acción directa comentada en el apartado anterior tu siguiente objetivo es diseñar la forma de contar una historia emocionante y relevante para tu audiencia. La relevancia es un concepto fundamental: las emociones por sí mismas no funcionan si el vídeo no lo ve la gente adecuada.

PRODUCE VÍDEOS QUE APORTEN VALOR

Debes dirigirte a generar valor para el visitante concreto que está visitando tu landing. Esto implica explicar de forma sencilla cual es tu oferta, o presentar la oferta en muy poco tiempo (anuncio). El vídeo debería servir o bien para responder todas las posibles preguntas del visitante, o bien para hacerle una oferta. En ambos casos debe llamar la atención.

Además si tienes varios grupos de clientes potenciales bien identificados merece la pena tener más de un vídeo, o al menos más de una landing para cada uno de ellos, con mensajes adaptados a resolver sus dudas o hacer una oferta personalizada para cada uno de ellos.

MEJOR VÍDEOS CORTOS

¿Qué prefieres, ver un vídeo que explica rápidamente los beneficios de un producto o leer un trozo largo de texto sobre el mismo tema? La mayoría elige naturalmente pulsar el botón de play. Y una vez que lo has pulsado, prefieres que el vídeo sea de 1 minuto que de 3 minutos.

Este es un tema recurrente. No pasa una semana sin que uno o varios clientes nos pidan vídeos de más de 1 minuto, con guiones que ocupan folios. No importa cuantas veces se repita este tema porque nunca es suficiente: los vídeos deben ser cortos, y centrarse en enviar un único mensaje o pedir una única acción al espectador. Deja la producción de vídeo largo a las series y al cine, que son para entretener, no para vender.

La falta de claridad que implica sobrecargar de texto o contenido el vídeo repercute directamente en su eficacia. Lo habitual será que lo guarden para otro momento que tengan más tiempo para poder ver y entender tu vídeo. Y ya sabemos lo que eso suele significar.

DISEÑO COHERENTE CON LA WEB

Cuando insertas vídeo en una landing es importante cuidar el diseño. Aquí ya no estamos hablando del vídeo en sí mismo, sino del contexto en el que se reproduce, y el contexto más cercano es el propio reproductor de vídeo.

El diseño de una web con vídeo debe girar en torno a la experiencia del propio vídeo. No debe haber cabecera ni pie, ni barras laterales ni nada que distraiga del objetivo principal, que es conseguir que el visitante deje sus datos o haga una llamada.

La experiencia visual contribuye a que los usuarios estén más tiempo en tu página, aumentando las probabilidades de conseguir el lead. Puesto que el vídeo es la pieza central de la landing, es importante ajustar medidas, proporciones, etc. a su realidad.

PRODUCE VÍDEO DE CALIDAD

La calidad es un concepto relativo a los objetivos que se pretenden conseguir: la de un vídeo debería medirse por la capacidad que tiene de conseguir captar la atención y conseguir conversiones. Dicho esto, utilizar gráficos y un formato de alta resolución se da por hecho, no es algo que deba plantearse.

La técnica de producción es circunstancial: Motion Graphics, Vídeo Scribe, etc. cualquiera de ellas son las adecuadas en según qué circunstancias. Existen herramientas para crear vídeos online ‘al vuelo’. Si no estás dispuesto a invertir horas en conseguir un acabado perfecto es mejor que dejes el asunto en manos de profesionales.

LA LLAMADA A LA ACCIÓN

Demuestra que conoces el problema del cliente y cuéntale cómo lo solucionarías. Asegúrate de ser claro en el propósito del vídeo, y auténtico en el mensaje.

Una vez que has conseguido captar la atención debes hacer una llamada a la acción que esté alineada con el contexto que aporta la landing. Esto puede implicar tener una versión del vídeo para la landing y otra para poder distribuir en redes sociales por ejemplo.

¡CONTACTA CON TUS LEADS! 

Esto parece de perogrullo pero en la mayoría de las campañas de leads que he realizado, los contactos tardaban en ser contactados más de 24 horas. Para ciertos productos (por ejemplo gente buscando una oferta específica de un producto o servicio), cada 12-24 horas se reduce la calidad de los leads en un 50%. Es decir, puedes tirar a la basura la mitad porque ya han encontrado y aceptado otra oferta.

Mi recomendación es establecer alertas en forma de mails o sms que alcancen a la persona responsable cada vez que se produce un lead. En el caso de un call center por ejemplo todo esto no aplica ya que la propia naturaleza del servicio lo impide.

LA OPTIMIZACIÓN

El posicionamiento SEO no es imprescindible para campañas a corto plazo, pero si tu landing page está orientada a generar leads o ventas es casi seguro que necesitarás este tipo de optimización. Internet está lleno de consejos para optimizar vídeos y webs para posicionarlos, pero como siempre lo más importante de todo es saber lo primero de todo a quién quieres dirigir tu mensaje.

El dominio o url de tu landing, el contenido de texto, el peso de las imágenes, el tiempo de carga, la responsividad, y la limpieza del código que la genera son los parámetros a tener en cuenta una vez que tienes claro el mensaje y su destinatario.

SEGUIMIENTO DE LAS MÉTRICAS

Una vez que tu vídeo ha recibido unos cientos de reproducciones tendrás los datos necesarios para saber si cumple con el objetivo para el que se realizó, los trozos del mismo más vistos, dónde se suelen ‘caer’ los usuarios, etc. En relación con este asunto tienes información ampliada en las métricas del vídeo marketing.

Conclusión

Un vídeo es la mejor forma de mejorar tus landing pages, para ayudar a convertir visitanets en leads y clientes en último término. Hay varias técnicas y formatos de vídeo landings (algo que queda para comentar otro día), pero lo más importante es tener una estrategia antes de empezar.

El vídeo marketing no debería ser nunca dar palos de ciego. Si sigues los puntos que he enumerado en este artículo te aseguras de que tu inversión tiene oportunidades reales de darte un retorno.